La piel es un precioso y complejo ecosistema habitado por microorganismos. A toda esa comunidad ecológica de bacterias se le llama microbiota (o microbioma) y es la barrera protectora de tu epidermis.

Se calcula que en nuestro cuerpo hay más de 100.000 billones de bacterias. La mayor parte están en nuestro intestino y en nuestra piel, y representan aproximadamente 1’5 Kg de nuestro peso. La piel de cada persona lleva una población única de microbiota y las comunidades microbianas también varían según la parte del cuerpo. No es igual la salinidad, la grasa y la humedad de una axila, que la de nuestra mejilla y, por tanto, la microbiota será diferente.

Barrera protectora

Estos microbios son imprescindibles para la salud y la inmunidad de la piel y ayudan a protegernos de las infecciones y problemas que puedan afectarla. Su papel es fundamental para reforzar la barrera cutánea y dificultar que otras bacterias no beneficiosas ocupen el lugar que no les corresponde. Además, el estrés, las limpiezas y exfoliaciones agresivas, la contaminación, la exposición al sol y los genes pueden hacer que de desequilibre la microbiota. Esto conlleve sequedad, piel sensible, estrías e incluso dermatitis atópica. Por tanto, cuidando la microbiota, aumentamos la salud de la piel y, por tanto, su belleza.

La microbiota del bebé

Los mil primeros días de un bebé son un momento crucial para el microbioma de la piel y por tanto para desarrollar una adecuada inmunidad. Diferentes estudios exponen las múltiples ventajas para un bebé y un niño estar expuestos a determinados microbios. Por ejemplo para poder desarrollar un buen sistema inmunitario. En este sentido, los partos vaginales serían preferibles, ya que el bebé se beneficia de la microbiota materna al paso por la vagina. Mientras que en los partos por cesárea adquiere una microbiota diferente en su piel. Esta diferencia, llega incluso a la composición del microbioma intestinal del bebé, que es distinta entre los recién nacidos por cesárea y por parto vaginal.

Microbiota en el embarazo

Durante el embarazo muchas veces sentimos picores en la piel y la tenemos más sensible o irritada. Por ello, es importante prestar atención al microbioma y que esté en perfectas condiciones para ayudarnos a reducir la inflamación y los picores.

Me and Me cuida de tu microbiota

Las últimas investigaciones en este sentido afirman que los prebióticos y probióticos ayudarían de distintas maneras al equilibrio de la microbiota. En concreto, los prebióticos estimulan de manera selectiva el crecimiento y la actividad de las bacterias beneficiosas de la comunidad microbiológica. Por ello, todos los productos Me and Me incluyen prebióticos en sus fórmulas. De esta manera, no solo te ayudan a tratar tu piel de las consecuencias del embarazo y la lactancia, sino también contribuyendo al equilibrio del microbioma y, por tanto, a su salud y belleza.

Si quieres saber un poco más sobre cómo influye en tu piel: