lapiel_agua_luxuriousgoodsEl aumento de la expectativa de vida y la preocupación por una vida saludable ha contribuido a que hoy en día, sea más fácil envejecer con más calidad de vida.

La piel, con la edad empieza a perder algunas de sus propiedades de resistencia y autorregulación, iniciándose un proceso de deshidratación superficial, pero no por ello poco importante.

La sensación de tirantez suele ser debida a esta falta de hidratación, la piel se descama y se muestra áspera con un aspecto de poco luminoso. Todo tipo de pieles pueden estar deshidratadas, no solo las comúnmente llamadas pieles secas, e igual que el cuerpo, la piel necesita agua para vivir y poder realizar con normalidad todas sus funciones.

En la actualidad los ingredientes y las nuevas tecnologías destinadas a las pieles deshidratadas han mejorado notablemente y sobre toda la capacidad de poner medir el grado de deshidratación de una piel y el grado de mejora tras un tratamiento.

La piel representa un 15 % del peso total del cuerpo y es el órgano de mayor amplitud y de mayor exposición a los factores externos. Sus funciones principales son la protección frente a los agentes externos y la regulación de la temperatura corporal de ahí la suma importancia de mantener la piel hidratada y en buenas condiciones.

Al ser el órgano más grande de nuestro cuerpo es muy vulnerable a estar en contacto con muchas sustancias y agentes externos como:
– el sol,
– el viento,
– los aires acondicionados,
– las calefacciones y
– los roces, que tienen a deshidratar y resecar la piel.

Para que la piel cumpla su principal función de barrera, el estrato corneo epidérmico ha de estar en buenas condiciones y es el contenido en agua una de las condiciones fundamentales para que se mantenga una elasticidad, suavidad, y flexibilidad optimas en la piel de todo el cuerpo.

luxuriousgoods_aloe-vera El agua llega a la dermis por el torrente circulatorio y los capilares se comportan como membranas semipermeables que dejan pasar el agua dispersándola en la superficie. Una parte pequeña de esta agua penetra en las células y otra se liga a las fibras de colágeno y elastina  formando una red hidratante que sirve como un almacén para el agua

Los  productos cosméticos pueden tratar de conseguir dos cosas:

– Aumentar la hidratación con ingredientes capaces de retener el agua
– Evitar la excesiva deshidratación con sustancias oclusivas que no dejen que se evapore el agua

Cuando se prueba la eficacia de un producto hidratante se evalúa no solo el efecto hidratante que proporciona sobre  la piel, sino si este ingrediente activo produce una alteración en la función protectora de piel como órgano que es.

Por eso el Aloe de Vera es una planta de probada eficacia cicatrizante, reestructurarte e hidratante perfecta para preparar la piel para el verano y resistir en buenas condiciones los agentes externos a la vez que recupera su textura y calidad.

Sonia Almela, Farmacéutica Cosmetóloga