¿Cómo fueron tus comienzos?

Mi familia, mi madre y mi tía, se han dedicado toda su vida profesional a la estética y puede que naciera ya con ello dentro. Primero cursé Estética, después Fisioterapia, y me enamoré del cuerpo humano. Pero realmente encontré la horma de mi zapato al hacer un postgrado en Fisioestética y por supuesto, el día a día trabajando me llena y engancha cada vez más.

¿Cuando se te pasa por la cabeza abrir tu propio centro de estética?

Tengo la gran suerte de haberme incorporado a un centro que ya estaba en funcionamiento, el de mi familia, con una trayectoria y prestigio muy consolidados.

Para que un centro de estética funcione, además de tener una directora cualificada hace falta ser una empresaria, con todo lo que eso conlleva, ¿crees que muchos centros de estética y Spas no funcionan porque no aúnan ambos aspectos de la profesión?

Está claro que sí, pero en esta profesión, como en muchas otras, se nos exige demasiado. Tenemos que hacer bien nuestro trabajo y además saber llevar una empresa y todo lo que ello conlleva.

De todas formas, siempre está la posibilidad de delegar las partes del negocio que a cada una le suponga mayor esfuerzo.

El equipo que trabaja para tí es muy importante y no es fácil

rodearse de uno bueno, ¿Qué le pides a alguien para que forme

parte de tu equipo? ¿Cómo mantienes su motivación?

 Lo primero que busco es que le guste su trabajo, y por supuesto, que sea

buena persona. Si se dan las dos cosas no suele necesitarse

motivación extra.

¿Cuáles son las mayores dificultades profesionales con las que te

encuentras hoy en día?

Una de las mayores dificultades con las

que me encuentro es que muchas personas acuden al Centro

con la idea clara de hacerse un determinado tratamiento o de

comprar una crema concreta. A veces no es lo que necesitan,

pero como lo han leído en una revista o se lo ha dicho una

amiga… El exceso de información referente a la belleza muchas

veces no beneficia. La estética tiene tanto tirón que todos y en

todas partes hablan de ella.

¿Por donde crees que va la solución para la situación actual ?

Me encantaría tener la solución. Yo me limito a intentar hacer bien mi

trabajo, a continuar formándome y a intentar ofrecer siempre lo

mejor.

¿Qué tratamientos son para tí los que mejor resultados obtienes? 

Los tratamientos con los que obtenemos mejores resultados son todos

aquellos que tienen que ver con las pieles grasas, y son los que

más satisfacciones nos dan. También todo lo relacionado con la

depilación, gracias a la seguridad y efectividad que ofrecemos

en estos y cualquiera de nuestros servicios. Y en general todo

aquello que tiene que ver con el diagnóstico y la prescripción

cosmética personalizada.

 ¿Crees que la mujer de 50 años ahora esta física y

emocionalmente como antes las de 40?

Físicamente sí, muchas están estupendas a los 40, a los 50, a los 70… y no tiene nada que

ver con las mujeres de antes. Sin embargo, el estrés juega un

papel nefasto en nosotras, así que mentalmente ya no me atrevo

a decir cómo estamos…

Hoy en día hay una gran confusión entre tratamientos estéticos,

operaciones estéticas, cirugía… ¿Tú eres de las que piensa que

“zapatero a sus zapatos” y que cada uno tiene su lugar muy

definido o piensas que es más bien lo contrario?

Pienso que hay sitio para todos, y que cada profesional tiene el suyo en su

disciplina. Pero a la vez es necesario colaborar unos con otros; si

una persona viene pidiendo un tratamiento estético, pero espera

el resultado de una cirugía mi deber está en explicárselo y

derivarle al profesional correspondiente.

En cuidados de belleza ¿predicas con el ejemplo?

Por supuesto. Soy super disciplinada con mi tratamientos cosméticos en casa,

desde que era muy pequeñita. Y en cuanto a los tratamientos en

cabina… hago lo que mi tiempo me permite, pero me gustaría

hacerme más, la verdad.

¿Qué aporta en tu centro la marca MIO y MAMA MIO?

Mama Mio nos cubre todas las necesidades del embarazo con total

seguridad y garantía de resultados. Son los cosméticos que todas desearíamos

y deberíamos usar en esta etapa, porque además

de efectivos son una delicia a nivel de texturas, aroma..

Y respecto a Mio, decir que fue todo un descubrimiento, y que hay

productos sin los que muchas ya no podemos vivir.

¿Qué criterio sigues para escoger las marcas para tu negocio y

como hacerlas funcionar en tu centro?

Para escoger una marca me guío de mi intuición, una vez valorados los principios activos, y

la fiabilidad del cosmético, claro está. Pero no lo incorporo hasta

no tener la certeza de su resultado. Cuando es así no hay que

hacer nada para que funcione en el Centro, porque funciona

solo.

¿Cual es la identidad de tu centro y cuál es el mantra para tu

negocio?

Seriedad y sinceridad, unidas a innovación y nuevas

tecnologías sin perder la esencia y virtudes de la estética

tradicional. Y respecto al mantra del negocio, Escuchar a las

personas que acuden a nuestro centro y actuar con

profesionalidad y honestidad para cubrir sus necesidades.

¿Es importante para ti estar segura, creer y conocer lo que

ofreces?

No es sólo importante, es fundamental, si no no podemos

ofrecerlo.

¿Que representa para tu negocio las ventas de producto?

El uso de productos en casa, todos los días, hacen que el resultado final

de cualquier tratamiento sea un éxito. Para el cliente es la clave

del éxito y para nosotros es una fuente importante de ingresos,

que nos permite seguir invirtiendo en nuestro negocio.

¿Cómo crees que se consigue cerrar una venta desde cabina y

que la clienta se vaya a casa con el producto que le habéis

recomendado que compre?

Yo no vendo, lo que hago es asesorar y recomendar a cada persona lo que necesita. Si tiene

una preocupación, explico cómo solucionarla, pero no estoy

pensando en cerrar una venta.